jueves, 22 de abril de 2010

¡ OJO ! Estan pasando cosas fuertes (que no todo es Riquelme y el impuesto al cheque, joder). Guarden este documento, es histórico.

En momentos en que la publicación más importante de Alemania, Der Spiegel, se refiere al “papado fallido” de su compatriota Joseph Ratzinger (el mismo término que la Inteligencia estadounidense aplica a los estados con vacío de poder en los que justifica su intervención), Hans Kung el teólogo vivo mas influyente, ha envíado una carta abierta a todos los obispos del mundo que algunos ya comparan con la invectica de Lutero.
El documento ha pasado demasiado desapercibido por estos días. Pero es impresionante. Por eso es que me encargué de subirlo. No hace falta saber leer entre líneas cuando Kung, habla de la peor crisis de la iglesia en tiempos modernos. Guárdenlo, es histórico.


El reconocido teólogo disidente publicó una demoledora "Carta abierta a los obispos de todo el mundo" en la que cuestiona severamente al actual papado e insta a los prelados a reclamar cambios profundos ante la peor crisis de credibilidad de la iglesia desde la Reforma. Aquí, el documento.

Venerables Obispos:
Joseph Ratzinger, ahora el papa Benedicto XVI, y yo fuimos los teólogos más jóvenes participantes del Segundo Concilio Vaticano de 1962 a 1965. Ahora somos los mayores y los únicos plenamente activos. Siempre entendí mi trabajo teológico como un servicio a la Iglesia Católica Romana. Por este motivo, en ocasión del quinto aniversario de la elección del papa Benedicto XVI, estoy haciendo este llamado a ustedes en una carta abierta. Al hacerlo me motiva mi profunda preocupación por nuestra Iglesia, que ahora se encuentra en la peor crisis de credibilidad desde la Reforma. Por favor disculpen que recurra a la forma de una carta abierta; desgraciadamente, no tengo otra manera de llegar a ustedes.
Lamentablemente, mis esperanzas y las de tantos católicos de que el Papa encontrara el camino para una renovación de la Iglesia y un acercamiento ecuménico en el espíritu del Segundo Concilio Vaticano, no se han visto satisfechas. Su pontificado ha dejado pasar más oportunidades de las que ha aprovechado: se ha perdido la oportunidad de un acercamiento con las iglesias Protestantes, de una reconciliación a largo plazo con los judíos, de un diálogo con los musulmanes en un ambiente de confianza mutua, de reconciliación con los pueblos indígenas colonizados de América latina, y de ayudar a los pueblos de Africa en su lucha contra el sida. También se perdió la oportunidad de hacer que el espíritu del Segundo Concilio Vaticano sea la brújula para toda la Iglesia Católica.
Este último punto, respetados obispos, es el más serio de todos. Una y otra vez, este Papa ha agregado calificaciones a los textos conciliares y los ha interpretado en contra del espíritu de los padres del Concilio.
Ha recibido a los obispos de la tradicionalista Sociedad Pío X nuevamente en el seno de la Iglesia, sin precondiciones.
Promueve la medieval Misa Tridentina por todos los medios posibles.
Se niega a hacer efectivo el acercamiento con la Iglesia Anglicana establecido en documentos ecuménicos oficiales por la Comisión Internacional Anglicana-Católica Romana.
Ha reforzado activamente las fuerzas anticonciliares en la Iglesia nombrando funcionarios reaccionarios en puestos clave de la Curia y nombrando obispos reaccionarios en todo el mundo.
Y ahora, sumada a estas muchas crisis llega un escándalo que clama al cielo, la revelación del abuso clerical de miles de niños y adolescentes en todo el munddo. Y para peor, el manejo de estos casos ha dado nacimiento a una crisis de liderazgo sin precedente y un colapso de la confianza en la conducción de la Iglesia. Las consecuencias de todos estos escándalos para la reputación de la Iglesia Católica son desastrosas. Importantes líderes eclesiásticos ya lo han admitido. Numerosos pastores y educadores inocentes y comprometidos están sufriendo bajo el estigma de sospecha que cubre como un manto a la Iglesia.
Ustedes, reverendos obispos, deben enfrentar este interrogante: ¿Qué sucederá con nuestra Iglesia y sus diócesis en el futuro? No es mi intención desarrollar un nuevo programa de reforma. Sólo pretendo presentarles seis propuestas que, estoy convencido, cuentan con el apoyo de millones de católicos que no tienen voz en la actual situación.
1. No guarden silencio: guardando silencio frente a tantos agravios, se manchan de culpa. Cuando sientan que ciertas leyes, directivas y medidas son contraproducentes, debieran decirlo en público. ¡No envíen a Roma profesiones de su devoción sino, más bien, reclamos de reforma!
2. Implementen la reforma: demasiados en la Iglesia y el episcopado se quejan de Roma, pero no hacen nada. Sean obispos, sacerdotes, laicos o laicas, todos pueden hacer algo por la renovación de la Iglesia dentro de su propia esfera de influencia. Muchos de los grandes logros que se han dado en las parroquias individuales y en la Iglesia en general deben su origen a la iniciativa de un individuo o un pequeño grupo. Como obispos, deberían apoyar tales iniciativas y, especialmente dada la actual situación, deberían responder a las justas quejas de los fieles.
3. Actúen de manera colegiada: luego de acalorados debates y contra la persistente oposición de la Curia, el Segundo Concilio Vaticano decretó la colegialidad del Papa y los obispos. En la era posconciliar, el Papa y la Curia han ignorado este decreto. Sólo dos años después del concilio, el papa Pablo VI emitió su encíclica para defender la controvertida ley del celibato sin la menor consulta con los obispos. Desde entonces, la política papal y el magisterio papal siguieron actuando a la vieja usanza no colegiada. Es por esto que no deberían actuar por sí solos, sino más bien en comunidad con los otros obispos y con los hombres y mujeres que conforman la Iglesia.
4. Sólo se debe obediencia incondicional a Dios: si bien en su consagración como obispos han tenido que jurar obediencia incondicional al Papa, ustedes saben que no puede prestarse obediencia incondicional a autoridad humana alguna. Por este motivo, no debieran sentirse impedidos por su juramento a decir la verdad acerca de la actual crisis que enfrentan la Iglesia, sus diócesis y sus países. Presionar a las autoridades romanas en el espíritu de la fraternidad cristiana puede ser permisible e incluso necesario cuando no cumplen con el espíritu del Evangelio y su misión.
5. Trabajen a favor de soluciones regionales: el Vaticano frecuentemente hizo oídos sordos a las demandas bien fundadas del episcopado, los sacerdotes y los laicos. Esto da más motivo aún para buscar soluciones regionales sabias. Como ustedes bien saben, la regla de celibato, que se heredó de la Edad Media, representa un problema particularmente delicado. En el contexto del actual escándalo de abuso clerical, la práctica se ha cuestionado de forma creciente. Contra la voluntad expresa de Roma, un cambio parecería muy difícil; pero esto no es motivo para la resignación pasiva. Conferencias episcopales individuales podrían tomar la iniciativa con soluciones regionales. Pero sería mejor buscar una solución para toda la Iglesia.
6. Reclamen un concilio: así como el logro de la reforma litúrgica, la libertad religiosa, el ecumenismo y el diálogo interreligioso requirieron un concilio ecuménico, del mismo modo ahora se necesita de un concilio para resolver los problemas en dramática escalada que requieren una reforma. En el siglo antes de la Reforma, el Concilio de Constancio decretó que debían realizarse concilios cada cinco años. Pero la Curia Romana logró esquivar esta decisión. Depende de ustedes imponer el llamado a un concilio o como mínimo a una asamblea representativa de obispos.
Con la Iglesia en profunda crisis, éste es mi llamado a ustedes, venerables obispos: utilicen la autoridad episcopal que fue reafirmada por el Segundo Concilio Vaticano. Hoy los ojos del mundo se vuelven hacia ustedes. Innumerables personas han perdido su confianza en la Iglesia Católica. Sólo respondiendo de modo abierto y honesto a estos problemas e implementando resueltamente las reformas necesarias puede recuperarse su confianza. Con el debido respeto, les ruego que hagan su parte con apostólico "denuedo" (Hechos 4:29, 31). Den a sus fieles señales de esperanza y aliento y den a nuestra Iglesia una perspectiva para el futuro.
Con cálidos saludos en la comunidad de la fe cristiana,
Suyo, Hans Kung

15 comentarios:

NINA dijo...

Faaaaaaaaaaa...!!!!!!

Qué palo!!!

Obvio, leí entre líneas...
Ni loca me leo semejante carta entera!

Baci

austerlitz50 dijo...

leela Nina, es un buen documento. Parece chclo, pero es bien jugoso, viniendo de quiem viene.


Lo mejor para Usted.

mujerdeole dijo...

Qué grosso. Esto está circulando?
Dan Brown no se la pierde, otro Best seller en puerta y peli con Tom Hanks.

Besos

austerlitz50 dijo...

El tema es que no está circulando, por eso lo subí, mujer, me parece que este docu dentro de unos años se va arecordar mucho.

Yo siempre sigo con la misma sospecha. Que Hollywood (entre otras cosas) pone en películas adelantos de la realidad.


Besos.

austerlitz50 dijo...

masivamente, decía, porque dentro de la iglesia, mamita la que se está moviendo.

austerlitz50 dijo...

Paa mas datos mujer, no es un "levante" de Inernet, esta en la nacion del Domingo.

emeygriega dijo...

A la pipeta! La curia está en llamas últimamente, la Benedicta tiene menos amigos que Pinochet.

NINA dijo...

Ok, ok, lo leo todo.
Yo a este potato no me lo banqué nunca. Tiene una cara demoníaca, no?
Que se yo... me da cosita.

Mujer tiene razón! Dan Brown se hace un par de libros directo para Hollywood! Lo habrá leído ya?
Por qué no se lo enviamos? Muero por otro de esos libros... Me atrapan.

Baci

austerlitz50 dijo...

No basta Nina, no podés ser tan perfecta, que hables el italiano, que seas de racing,que tengas una ñlucidez infrecuente en la media, se acepta, pero también que te guste Dan Brown, como a a mí, (ríamonos de los bobos que lo critican sin haberlo leído, y no podrían mantener el suspenso de capítulo a capítulo ni estudiando 20 años de talleres literarios).

Basta no podés exagerar, ya te dije, ¿a que aspiras? ¿a la perfección?.

austerlitz50 dijo...

"A este potato..." es genial, jajajja. tengo una foto del quía haciendo el saludo nazi, eme la había puesto en su blog.

A propósito eme (amiguita importadora de rinocerontes bebes), no la había visto, sabia que el tema le podía interesar.

Besos.

NINA dijo...

Vas a hacer que me la crea!!

A Dan Brown lo leí en tres días..

Te recomiendo FUERTEMENTE la trilogía MILLENIUM.
Ya leí los tres (los devoré). El primero se llama "Los hombres que no amaban a las mujeres".
Leelo, morite y después me contás..

Baci

austerlitz50 dijo...

Nina: ¡Acaparadora!. lo unico qe falta es que los grupos internacionales peferidos sean Betales y Stones, y ,los nacionales, Pescado rabios E Invisible.
Sí, es lo único que lefalta a Usted.


baci.

NINA dijo...

Beatles y Stones, obvio! + Red hot chilli peppers, y otros más.
Nacionales... Soda Stereo.

mmm... viste? todo no se puede..

Baci

NINA dijo...

Y Virus.

austerlitz50 dijo...

Así esta mejor, que seas normal, si no vas a ser como la chica diez, Bo derek, jjajajajaja.